sábado, 30 de abril de 2011

Inequidad en la Educación

PRIMER GALPON 2011

INEQUIDAD EN LA EDUCACIÓN ¿Hay Solución?

“El drama chileno es que vivimos bajo instituciones que tratan de convencernos de que no estamos conviviendo con injusticias, sino que así no más es el mundo”.
Fernando Atria

El Martes 26 de Abril, se dio inicio al primer Galpón Abierto del año. Luego de la celebración de la Eucaristía se dio inicio a la reflexión y discusión. Cerca de 60 universitarios y profesionales jóvenes se convocaron frente a la pregunta si la inequidad en la Educación Chilena tiene o no solución.

La reflexión fue llevada a cabo por Fernando Atria, profesor de derecho de la Universidad Adolfo Ibáñez y de la Universidad de Chile. Doctor en la Universidad de Edimburgo y autor de múltiples artículos en revistas especializadas latinoamericanas y europeas.

Para Atria la principal patología del Sistema Educacional Chileno es la segregación social que produce. Lo cual impide que el sistema opere como un mecanismo de integración social. Esto se debe, en líneas generales, a que la Educación Chilena se ofrece, en gran medida, con criterios de mercado y no con criterios de ciudadanía.

Atria sostiene que es indispensable tomarse en serio la protección constitucional del  derecho a los padres de elegir según su criterio, la mejor posibilidad de educación para sus hijos. Esto significa prohibir para todo el sistema, la selección de estudiantes por parte de los establecimientos educacionales. No existiría ningún criterio admisible de selección.  Atria piensa en un sistema donde todos los estudiantes cuenten con un vouchers (cupón) por la misma cantidad de dinero para poder educarse. Donde puedan elegir libremente el establecimiento que quieran y en caso que algunos establecimientos tuvieran mayor demanda solo sería posible seleccionar sin criterios ni económicos ni morales, por ejemplo podría ser por medio de un sorteo. En el sistema actual son finalmente los colegios quienes eligen a los padres, a través del dinero que pueden generar.

Para los colegios Católicos Atria consideró, en el debate abierto, que es contradictorio que un establecimiento que se dice Católico (“Universal” en sentido estricto del termino) seleccione (lo que en otro sentido significa excluir) para “resguardar” la comunidad de valores que constituyen su proyecto educativo. “¿Dónde quedan estas creencias si discriminamos alumnos, porque son de distinta ideología religiosa a la que se profesa en un determinado establecimiento educacional?”.

Para Atria, esta educación sólo sirve para mantener los privilegios heredados por las familias ricas. El sistema que imagina y proyecta es aquél donde niños ricos y niños pobres vayan a las mismas escuelas. De otro modo la “educación pública va a terminar transformada en un gueto de marginalidad”.

Por último es necesario tener en cuenta que los rendimientos que alcanza un estudiante no dependen de cosas que están bajo su control. “Buena parte del rendimiento depende de la clase social a la que pertenece el alumno”. La educación tiene la tarea de igualar las condiciones sociales y una forma de hacerlo es hacer que los que tienen poder compartan el establecimiento con los que no lo tienen, “pues si ambos están en el mismo sistema, cuando el poderoso usa su poder para mejorar su situación, mejora un sistema que atiende a todos”.  Para Atria lo que tenemos hoy, es que cada uno usa su poder y sus recursos para mejorarse así mismo, lo que hace que el sistema sea una pésima escuela de ciudadanía.

Equipo Galpón Abierto